Pues nada otra vez juzgada, condenada, y
encarcelada.
Sigue existiendo un gran colectivo
arrogante, todavía hay mucho que hacer.
Que sin conocerte, y teniendo cuatro
chateos se piensan que saben toda tu vida, y en realidad no saben nada.
Y tienen la desfachatez de poner
etiquetas.
Pues tengo tantas caras como tú
quieras ver, y seguiremos aprendiendo, y recuerda, lo que yo aprendo no tiene
que ser lo mismo que tienes que aprender tu.
Estoy
harta, cansada, exhausta, fatigada, de ver a tantísima gente pululando,
haciendo